Esteban Solari reconoció que la localía de Pumas es una deuda pendiente. Lo dijo el sábado 7 de noviembre, después del 2-2 ante el América en el Olímpico Universitario, cuando el director técnico universitario ligó los puntos que no han llegado en casa con la ausencia del equipo en la zona de Liguilla. En la conferencia postpartido, según publicó Infobae —con un eco coincidente en Record y en Excélsior—, el estratega afirmó: “De la localía, yo creo que sí es una deuda pendiente. Yo sí que creo que este año nos han pesado todos esos puntos que no hemos conseguido en casa para no estar clasificando hoy a los playoffs”. El Clásico de la jornada 16 del Apertura 2026 terminó 2-2: César Huerta y Robert Morales marcaron para los universitarios; Alejandro Zendejas y Henry Martín, para las Águilas, de acuerdo con el minuto a minuto de Claro Sports y con el marcador final de la cuenta oficial de Pumas. No vino a venderte una epifanía: te cobró la factura en casa.

Esa autocrítica tiene números detrás. Excélsior detalló el récord local de Pumas en este Apertura: una victoria, cinco empates y dos derrotas. Infobae coincidió en que el equipo apenas consiguió un triunfo en ocho partidos en el Olímpico Universitario, una cuenta que ya incluye el empate de este Clásico. Solari no se escondió frente a eso. En la misma conferencia, otra vez según Infobae y con respaldo de Record, añadió: “Tenemos que ser un local mucho más fuerte y eso nos lo debemos a nosotros mismos, se lo debemos a la afición, que la verdad nos apoya constantemente y queremos hacerlo porque sabemos que es vital para poder lograr cosas importantes”. La frase es suya, no un titular inventado. Si llenaste CU esta noche, esa es la deuda que el estratega te puso sobre la mesa.

El 2-2 deja a Pumas en el puesto 11, todavía fuera del ocho

La tabla, al cierre del sábado, no deja margen para adornos. Pumas se ubicó en el puesto 11 con 21 puntos, según Bolavip y la tabla publicada por MARCA, a un punto y tres lugares de la zona de Liguilla que ocupan los primeros ocho. MARCA colocó inmediatamente adelante a Tijuana, con 22 puntos; a León, también con 22 y con el partido del domingo ante Chivas todavía pendiente; y a Monterrey, con 21 puntos y mejor diferencia de goles que los universitarios. Bolavip ya había advertido esa distancia de un punto y tres puestos, y señaló que León —uno de los que están por delante— aún debía jugar. América, rival de la noche, se quedó con 30 unidades y cedió el liderato a Cruz Azul, que llegó a 32. El empate sumó una unidad, sí, pero no metió al club del Pedregal entre los ocho.

Esa fotografía, además, todavía puede moverse este domingo 8 de noviembre. Bolavip y MARCA programaron dos partidos restantes de la jornada 16: Querétaro contra Puebla a las 18:00 en el Corregidora y León contra Chivas a las 20:00 en el Nou Camp. No adelantamos esos marcadores. Lo que sí está dicho, y lo repitieron Infobae y Excélsior, es que Pumas se jugará su última oportunidad de la fase regular ante Monterrey: necesita los tres puntos y que otros resultados lo acompañen para colarse en la Liguilla. Un triunfo lo subiría a 24 unidades; eso es pura cuenta, no un boleto asegurado. El propio Solari evitó hacer números alegres. Aquí el recado es otro: sin los puntos de casa, la Liguilla se le empinó.

Mientras haya chance matemática, el Pedregal no se rinde

Pese al panorama, el argentino no cerró la puerta. “Mientras tengamos chance, matemática, nosotros vamos a seguir trabajando para poder clasificar”, expresó, según Infobae; Record y Excélsior recogieron la misma idea con apenas matices de redacción (“mientras tengamos chances matemáticas, trabajaremos para poder clasificar”). También dejó un agradecimiento. Record y Excélsior coinciden en que el Tano pidió valorar lo que hizo la afición —“fue fantástica la gente”, según la versión de Record— y pensar en lo que viene. No es un discurso de eliminación. Es un técnico que acepta la deuda de la localía y, al mismo tiempo, se niega a bajar la cortina mientras las matemáticas lo permitan. ¿Tú ya diste por muerta esta ilusión, o todavía le crees al cierre ante Monterrey?

Para el vestidor, el mensaje quedó partido en dos mitades útiles. De un lado, la autocrítica: Pumas no ha hecho pesar el Olímpico Universitario y esos puntos, en palabras del propio Solari, son los que hoy lo tienen fuera de la zona de clasificación. Del otro, la tarea concreta: ganar el último partido y esperar. Nadie en el Pedregal puede inventar que el empate ante América alcanzó para respirar. Tampoco cabe presentar esta noche como una despedida. El club sigue vivo, incómodo y obligado a ser, por fin, un local más fuerte, justo lo que el estratega dijo deberse a ustedes. La Liguilla no se pide prestada. Se cobra en la cancha, y a Pumas le queda una fecha para intentarlo.