Claudio Suárez, el histórico zaguero conocido como El Emperador, afirmó este sábado 7 de noviembre en entrevista exclusiva con Infobae México que Pumas perdió parte de su identidad —la apuesta por los jóvenes, el carácter competitivo y el sello universitario— y que necesita recuperar la confianza en las fuerzas básicas. El canterano y campeón de la temporada 1990-91 con el club del Pedregal habló a horas del Clásico Capitalino ante el América, programado esta noche a las 21:10, tiempo del centro de México, en el Olímpico Universitario. Su diagnóstico, firmado por Jesús F. Beltrán para Infobae, no es un comunicado oficial: es la mirada de un ídolo que surgió de la Cantera y hoy observa con preocupación el rumbo auriazul. Pumas, dijo, ya no es el mismo.
Al recordar su época dorada, Suárez explicó a Infobae que le tocó un momento en el que sí daban oportunidad a los canteranos y el equipo competía por títulos aunque no pagara como otros clubes. «Le gané un título en el 90, 91, fui parte de ese campeonato con el golazo del Tuca Ferretti», contó, y subrayó que con puros jóvenes le daban pelea al América. Aquella diferencia económica, en su relato, no impedía el protagonismo: el trabajo colectivo y la formación propia bastaban para pelear campeonatos. Tú, que sigues a los universitarios, reconoces el contraste que él dibuja entre aquella Universidad Nacional y la de ahora. Competían de verdad.
Lo que ya no reconoce en el juego universitario
Sobre el presente, Suárez fue directo con Infobae: «Pumas, no me gusta, sinceramente cambió completamente» de aquella dinámica aguerrida. Recordó la final ante Cruz Azul en la etapa de Efraín Juárez y el comentario de la afición universitaria: no les gustaba cómo jugaba metidos atrás a defender. Aun así, atribuyó al mismo estratega el mérito de los resultados y de meterse hasta la final con jugadores de experiencia como Keylor Navas, Carrasquilla, Vite y Juninho. La crítica al estilo y el reconocimiento del camino a la final van juntos en su relato; conviene no confundir esa opinión con un balance oficial del club. Defendió resultados, no el gusto por el planteamiento.
En la misma charla, el Emperador valoró el plantel actual: con el Chino Huerta haciendo mancuerna con Antuna, dijo, «no tienen un mal plantel». Respecto a Esteban Solari, su lectura —siempre atribuida a él vía Infobae— es que el director técnico «intenta ser más ofensivo», pero «necesita más tiempo de trabajo». No habla de un veredicto cerrado ni de cambios en la banca; pide continuidad para asentar una propuesta ofensiva. Si miras el cierre del Apertura 2026, esa paciencia choca con el calendario: el Clásico de esta noche no espera. Voces del vestidor, como la que recogimos de Carrasquilla, ya marcan la urgencia de sumar ante el América. Más ofensivo, sí; tiempo, también.
Cantera, Bennevendo y el Clásico ante el líder
El punto en el que más insistió fue la cantera. «Hay que darle más oportunidad a los canteranos, porque sinceramente Pumas me ha decepcionado», declaró a Infobae. Citó a Pablo Bennevendo como quien está y «lo está haciendo bien, está cumpliendo», pero dijo que quisiera ver más. Evocó el título 1990-91: dos extranjeros —el Tuca Ferretti y Juan Carlos Vera— y el resto mexicanos canteranos, base incluso de la Selección rumbo a Estados Unidos 1994. Esa memoria no es nostalgia decorativa: es su argumento para pedir que el club del Pedregal vuelva a buscar jóvenes. Si sigues la Cantera, el mensaje te llega claro. Quiere ver más canteranos.
De cara al duelo, reconoció que «no la tiene fácil» frente a un América líder, aunque el rival haya tenido altibajos y se haya adaptado bien a jugar de visitante. Para él, Solari tendría que buscar resultados, meterse a la Liguilla y después pelear el título. Sobre la atmósfera, fue claro: le tocó jugar en el Azteca y en CU y «casi se siente lo mismo, el ambiente no hay tanta diferencia». El Olímpico Universitario recibe esta noche un Clásico que el propio club anunció sin taquilla y con la casa llena. Tú decides si el reclamo del Emperador es nostalgia o brújula; el silbatazo no borra su pedido de identidad. Identidad primero, luego la pelea.








